14 de marzo de 2013

LAS FALLAS DE VALENCIA


Cada año en los días entre 14 y 19 de marzo Valencia es el destino turístico más deseado. Miles de turistas se unen a los valencianos para sentir la magia de la fiesta local, Las Fallas de Valencia.
El primer año de mi estancia en Gandia  pregunté a mis amigos españoles por el significado de esta fiesta. Ellos se lo pensaron un poco y luego me respondieron con orgullo: “Pues, es nuestra fiesta. La fiesta valenciana.”
Existen  varias leyendas sobre el origen de las Fallas. El comienzo fue hace más de tres siglos y está relacionado con la costumbre de los carpinteros y los artesanos, con la llegada del buen tiempo, de quemar los trastos innecesarios. La gente se aprovechaba de las hogueras y tiraba las cosas viejas de la casa, como la ropa y muebles que ya no usaban. En el siglo XVII los vecinos espontáneamente empezaron a quemar muñecos caricaturescos, una parodia del estilo de vida que llevaban la burguesía y la iglesia.

En el siglo XVIII todo eso ya formaba parte de la celebración de la festividad de San José, el Patrón del Gremio de Maestros Carpinteros, el día 19 de marzo. En las calzadas o a las plazas se acumulaban las cosas para prender fuego junto con los ninots (muñecos), que ironizaban sobre personajes públicos.
A finales del siglo XIX, bajo la presión de los sectores burgueses y clero, las autoridades prohibieron las fallas, pero el pueblo siguió a plantándolas. En 1886, por impuestos altísimos, no se plantaron las fallas.
El día de hoy, los monumentos de las fallas son autenticas obras de arte, hechas de madera,  cartón piedra y materiales plásticos. Cuestan un año de trabajo y miles de euros.
La Cridá (llamada) es el inicio oficial de la fiesta. Se celebra el último domingo de febrero.
La Plantá , en teoría, es la noche del 15 al 16 de marzo. A partir de las 8 de la mañana del día 15 se montan los monumentos infantiles y a partir de las 12 de la noche, las fallas grandes.
La Despertá es un acto para despertar a los vecinos del barrio e invitarles a la fiesta. Del 16 al 19 de marzo  a las 8 de la mañana los falleros, acompañados de su banda de música, recorren las calles, tirando petardos. ¡Que nadie se duerma!
 
La Mascletá es una especialidad pirotécnica, muy potente y ruidosa, que dura alrededor de diez minutos. A los valencianos les encanta este espectáculo, cuyo final puede compararse con un terremoto. (En Gandia se hace todos los días de Fallas a las 14 horas frente la estación de RENFE.)
 
La Ofrenda de Flores es un acto muy emocionante para las falleras y los falleros. El 18 de marzo las falleras desfilan con ramos de flores de diferentes colores, que servirán para formar el manto de La Virgen de los Desamparados. (En Gandia se monta en la plaza del Ayuntamiento)
 
La Cremá es el acto más atractivo y más triste a la vez. El 19 de marzo a las 10 de la noche empiezan a quemar las fallas infantiles. A partir de la medianoche hasta la madrugada, una por una, las fallas grandes se convierten en hogueras impresionantes. Pasados unos minutos quedan solo cenizas, una mancha sobre el asfalto y varios bomberos. Y el silencio.
 
Esto es el final de las fiestas. Al día siguiente la gente entra en su rutina diaria, pero los falleros empiezan su trabajo de nuevo, preparando las fallas para el año que viene.
Como soy extranjera, hay muchísimos detalles de la fiesta, que desconozco o que no puedo explicar bien. Pero de una cosa estoy segura: me gusta mucho esta fiesta. Me ayuda a relajarme y a olvidarme de los problemas. Me encanta la música, los trajes, las fallas, la gente alegre paseándose por las calles. Los petardos… hmmm… no tanto.
Para mí Las Fallas es una fiesta colorida y ruidosa, llena de esperanza primaveral. Pero también es una fiesta que me recuerda que los objetos materiales, por muy caros y muy impresionantes que sean, sólo en unos pocos minutos pueden convertirse en un montón de cenizas.
 

 

1 comentario:

  1. VALENCIA
    Metrovalencia ofrece servicio ininterrumpido desde el día 15
    FGV ha programado que, desde la noche del 15 de marzo, cuando se celebrará la ‘plantà’, hasta la madrugada del 20, tras la ‘cremà’, los servicios de metro y tranvía funcionen de manera ininterrumpida 24 horas al día. De esta forma, los trenes previstos “permitirán ofrecer un servicio adicional que comprende desde las cero horas hasta las cinco y media de la madrugada, periodo en el que de manera habitual no hay servicio”.

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